Entradas

Un gorrión en la Gran Manzana

Imagen
          La conocí cuando apenas despuntaban los primeros rayos de sol del 1923. La mañana del uno de enero me encontraba en el Cotton Club, el epicentro del Jazz en Nueva York, recogiendo los desechos de la gran fiesta organizada para recibir el año nuevo. Desde que alcanzamos los veinte y el país resurgía con fuerza de la Guerra, Nueva York se erigía como una gran urbe y todo el que quería despuntar en negocios, cine o arte tenía que pasar bajo la antorcha de la gran dama. Parecía que los tiempos se revolucionaban: todos disfrutaban de bailar nuevos ritmos como el charlestón y acudir a una sala de cine era cita obligada para la burguesía neoyorkina. La mujer empezaba a tomar fuerza en la sociedad; bajo la firma de Cocó se acortaron las faldas y las largas pipas eran un signo de feminidad y liberación. Nada más cruzó la puerta del club, vi en sus ojos cuánto anhelaba vestir los flecos y las perlas del cabaret, a pesar de que sus ropas delataban su procede...

Ochomesino

Imagen
               Jamás olvidaría el día en que nació su hijo Juan, no sólo porque era su quinto retoño, sino porque fue el 27 de junio de 1984, un miércoles, el día en que la Selección Española quedó subcampeona de Europa frente a, nada y nada menos, que los presumidos franceses. Qué amarga sabe siempre la plata. Aquel laborable Juan tenía que trabajar, como cada día, recorriendo las calles de la ciudad con su taxi. Pero ya que la sem ana anterior había hecho varias carreras de buena cuantía y las calles a partir de las ocho que empezaba la final iban a estar vacías, se propuso darse el capricho de ver el partido en la peña. Al menos sentiría el calor de los otros forofos y no tendría que escucharlo en la soledad del coche. Una hora antes de que empezase el encuentro, recogió al que sería su último pasajero del día para llevarlo a la estación de tren. Intentó entablar una conversación con el joven, que andaría por los veintipocos, para intercam...

Día de Difuntos

Imagen
El título de este post es también el nombre de un certamen de relatos cortos que organiza el taller de escritura de Valencina, cuya monitora, María Morales, lo es también del grupo de Aznalcázar. Por eso, nos anima a participar cada año en este encuentro de escritores.  No quería dejar pasar más los días para publicar en esta entrada dos de mi autoría, escritos para este certamen. Con el de 'Sus flores preferidas' además resulté ganadora en 2017.  ¡Espero que os gusten!

2220

Imagen
Hoy me he encontrado este relato que escribí para el taller de narrativa el 4 de diciembre de 2019, pocas semanas antes de comenzar el 2020, este año que ninguno esperábamos. La tarea de la semana era escribir algo de ciencia ficción (crear otro mundo futuro, una distopía... algo así). Yo escribí esto y, al volverlo a leer, he sentido algún que otro escalofrío. Espero que os guste: 2220 —Señora, buenos días, hora de despertarse. Hoy es lunes. —Buenos días Alicia, ¿Qué tal ahí fuera? —Imposible salir señora. La temperatura ha subido un grado más y el aire es irrespirable. —Ponme un café por favor, enseguida bajo a la cocina. Mientras Alicia activaba la cafetera, Laura se terminaba de despertar para comenzar una nueva semana. Trabajar desde casa te quitaba la molestia de tener que vestirte cada mañana pero ella no concebía bajar al despacho con el pijama, así que escogió algo cómodo y bajó atraída por el aroma del café. —Alicia, hoy toca hacer la compra, dejé la lista memorizad...

V Certamen de relatos 'Sembrando Palabras'

Imagen
Mi entrada de hoy es un enlace al blog de Paz Martínez, una de las organizadoras del certamen Sembrando Palabras, de cuya quinta edición he sido la ganadora. El tema de este año era 'erótica rural' y mi relato se titula Prohibido . Espero que os guste: https://pazmartinezpoeta.wordpress.com/sembrando-palabras-2/relatos-sembrando-palabras-2020/prohibido/

Tiempos modernos

Imagen
Hoy me he acordado de este relato, ya que charlando con unos amigos hemos hablado sobre dejar la mente en blanco, un ejercicio sano pero que, al parecer, a las mujeres nos resulta misión imposible. Espero que os guste:                                                                                                                                                                                                    ...

Entre bambalinas

          Ahí se encontraba, entre bambalinas, a punto de salir frente a cuatro pares de ojos que la juzgarían; su sí o su no serían para ella algo más que simples palabras, porque de esa respuesta dependería no sólo su futuro, sino el saber si el portazo que dio hace seis meses había valido la pena. Pero para conocer qué había llevado a Antonia hasta ese momento crucial de su vida, tenemos que echar la vista a atrás.            Hace poco más de medio año Antonia estaba sumida en la que era su rutina diaria desde hacía treinta. A sus veinte primaveras empezó a trabajar en Tráfico, algo que fue muy celebrado en su familia, pues la niña había acabado el curso de secretariado y sus buenas notas la habían llevado hasta el puesto de ayudante de secretaria en la jefatura de Madrid.           - ¡La niña se ha colocado! -le gritaba su madre a las vecinas por el patio de luces. -Y bien colocá , porque ...